El peligro de los grupos antisistema.

El principal efecto de la globalización es que es un proceso que no han decidido los ciudadanos y que los perjudica como tales aunque pueda  beneficiarlos  como consumidores.

Uno de los grandes problemas de la globalización son los denominados “organismos  ademocráticos”. En la globalización  “realmente  existente” se han multiplicado los organismos  ademocráticos: aquellos  que son autónomos  de los poderes políticos y entre los que tendríamos los grupos antisistema.

A los grupos antisistema/antiglobalización no les agrupa una  sola ideología, si no la premisa mínima de la “lucha contra el sistema”. Luego cada grupo se organiza como puede, lo cual no impide que en fechas  señaladas puedan  confluir  en un objetivo común.

Las manifestaciones contra la cumbre del  Organización  Mundial  del  Comercio (OMC) en  Seattle (Estados Unidos)  en noviembre  de  1999 marcaron el punto  de inflexión  del movimiento antiglobalización.

Y  los disturbios durante la reunión del G-8 en Génova (Italia) en el año 2001, que se saldaron con la muerte de  un activista antiglobalización a manos de un carabinieri acorralado, marcaron  un  antes y un después en la gestión del orden público durante las cumbres.

A la luz de la información policial los jóvenes antisistema se agrupan en seis grandes colectivos o tipologías,  atendiendo  a cada grupo radical:

-Los que vienen  de fuera coordinados.

-El movimiento okupa.

-Los grupos anarquistas  insurreccionalistas.

-Los grupos independentistas  radicales.

-Los colectivos revolucionarios  de izquierdas.

-Grupos difícilmente etiquetables.

Pero hay que tener mucho cuidado en este punto pues  es necesario  tener  en cuenta que en algunos casos puede existir una doble y hasta triple militancia. Por ejemplo ha habido detenidos que se definen como anarquistas y okupas.

La clase social a la que pertenecen la mayoría de los detenidos de estos grupos antisistema, es de la baja, pero cada vez son más frecuentes que entre los detenidos haya hijos de familias muy acomodadas.

Entre los colectivos más importantes de grupos antisistema destacan:

a)-ATTAC.

Attac es la organización bandera de la antiglobalización,  fundada  y  dirigida en la actualidad por Bernard Cassen. El  líder  antiglobal  francés  denuncia constantemente la criminalización que sufren quienes se oponen al  actual proceso  de mundialización.

La entidad fue creada en 1998 y desde entonces ha crecido de forma espectacular. Está presente en 20 países de Europa, siendo Francia la que cuenta con más socios (35.000). En España hay 1.500 miembros, la mayor parte en Cataluña.

Esta organización también está presente en vanos  países  de  América Latina, África y  Japón.

Attac siempre ha destacado por sus campañas en favor del control democrático de los mercados  y de sus  instituciones.

Manifiestan que no están a favor de la violencia y que son pacíficos.  Muy ligados a Attac están los colectivos D-14 y la Liga Comunista Revolucionaria,  que tiene un eurodiputado, Alain  Krivine.

b)-EL MOVIMIENTO OKUPA.

Están implantados en países europeos que tienen una legislación excesivamente garantista de los derechos de los inquilinos de una vivienda, aunque la ocupen de forma ilegal. En Estados Unidos no pueden actuar, ya que allí la ley protege al propietario sobre todo y entrar en una propiedad privada sin permiso es un delito de “felonía”.

Sin embargo, en países como España, gracias a la permisiva legislación, los okupas pueden entrar en una vivienda o local vacíos, quedarse a vivir, montar un “centro cultural”, etc., hasta que un juez, después de varios años de litigio, ordena el desalojo. Éste se lleva a cabo, generalmente, con violencia contra la policía.

         Estos grupos están muy relacionados con la ideología anarquista. Utilizan la excusa de luchar contra la especulación inmobiliaria; pero en realidad, son grupos que intentan, a su manera, desestabilizar el sistema.

Algunos de estos grupos actúan bajo las órdenes de determinados empresarios del mundo inmobiliario para facilitar, o abaratar, determinadas operaciones de compra venta.

Curiosamente, muchos de los integrantes de estos grupos son hijos de familias acomodadas.

c)-LOS GRUPOS ANARQUISTAS INSURRECCIONALISTAS.

Normalmente suelen estar registradas como asociaciones  libertarias. Aunque frecuentan los centros sociales okupas, no viven con  ellos  y  suelen  llevar una vida más convencional, sin que ello  suponga  que no  se concierten  para llevar a cabo actos  violentos.

d)-LOS  GRUPOS  INDEPENDENTISTAS RADICALES.

En determinadas regiones de algunos estados, en las que parte de la población tiene ansias de independizarse del “estado opresor”, surgen estos grupos. Aprovechan cualquier tipo de movilización, manifestaciones, etc., de los partidarios de la independencia para desarrollar sus tácticas de guerrilla urbana, atacando a la policía, quemando contenedores de basura, rompiendo escaparates de comercios, etc. El objetivo es crear tensión y provocar una mayor represión de la policía: De esta manera se sienten más legitimados en sus pretensiones.

e)-LOS  COLECTIVOS  REVOLUCIONARIOS  DE IZQUIERDAS.

Compuestos básicamente por  miembros  de  ideología  comunista partidarios  de una intervención  directa.

f)-GRUPOS DIFÍCILMENTE ETIQUETABLES.

De todo tipo, comunistas, anarquistas, animalistas, etc.

Para saber más:

www.escuelacriminologia.com

El modelo de Megargee sobre delincuentes violentos.

Uno de los modelos que más investigación ha impulsado en personalidad y violencia, ha sido el propuesto por Megargee en l966. Megargee sugirió que los delincuentes violentos podían dividirse en dos categorías: los sobrecontrolados y los subcontrolados. Según este modelo, la violencia ocurre cuando la instigación a la violencia, mediatizada por la rabia, excede el nivel de control de los sentimientos agresivos o impulsos de un individuo.

Los sujetos sobrecontrolados tienen controles rígidos contra la agresión, raramente agreden física o verbalmente ante provocaciones incluso muy serias; su agresión se va construyendo, se va llenando de resentimiento hasta que explota de cólera por cualquier razón en un hecho de gran violencia (sus víctimas pueden aparecer desmembradas, acuchilladas varias veces o con múltiples disparos); una vez liberada la tensión, el sujeto puede volver a su estado normal de tranquilidad y control. No suelen tener antecedentes delictivos. Son propensos a ser interpretados en los tests de personalidad como sujetos no agresivos y controlados, con personalidad no psicopática y, sin embargo, pueden encontrarse entre los delincuentes con agresiones y homicidios más severos. Así se entiende que jóvenes extremadamente violentos pueden ser diagnosticados en los tests de personalidad como poco agresivos y más controlados que otros jóvenes delincuentes moderadamente agresivos. Esta hipótesis del sobrecontrol demuestra que las variables de personalidad no son en sí mismas suficientes para explicar la violencia, sino que reflejan patrones de desviación o disposiciones que pueden incrementar la probabilidad de conducta criminal pero que no conducen de forma irrevocable a los actos violentos (Blackburn, 1993).

En contraste, los subcontrolados tienen más probabilidad de ser identificados con personalidades psicopáticas y con inhibiciones débiles de la agresión.  Responden agresivamente de modo habitual, incluso cuando la provocación sea mínima; en este caso la violencia desplegada es menor, aunque más frecuente, y puede ocasionalmente matar a la víctima.

Basándose en este trabajo, Blackburn (1971), en un estudio realizado con 56 asesinos internados en un hospital psiquiátrico penitenciario, distinguió las siguientes cuatro categorías elaboradas con el test MMPI: dos de sobrecontrolados (represores sobrecontrolados y depresivo-inhibidos) y dos de subcontrolados (paranoico-agresivos y psicópatas). Los represores sobrecontrolados exhiben un alto grado de control del impulso y de actitud defensiva, bajos niveles de hostilidad, ansiedad y síntomas psiquiátricos; los depresivo-inhibidos se caracterizan por bajos niveles de impulsividad, extraversión y hostilidad interna, y altos niveles de depresión. La clasificación de subcontrolados incluye al grupo de psicópatas con pobre control del impulso, alta extraversión, hostilidad externa, baja ansiedad y pocos síntomas psiquiátricos; y un grupo de paranoico-agresivos que también presentan alta impulsividad y agresión, pero se diferencian de los anteriores en la presencia de síntomas psiquiátricos, especialmente psicóticos.

La posición teórica con respecto a estos grados de control ha sido objeto de debate. Mientras que Bartol (1991) ha sugerido que la baja inhibición de los subcontrolados se corresponde con la proposición eysenckiana de que la conducta antisocial es el resultado de un fallo en la condición de control del impulso (lo que haría referencia a rasgos estables de personalidad), otros autores lo explican en términos de relaciones interpersonales. Blackburn (1993) ofrece un resumen más actual de estas posiciones: mientras que en los grupos de subcontrolados la probabilidad de la violencia se incrementa como resultado de su aproximación hostil y coercitiva en la solución de problemas interpersonales, en los grupos sobrecontrolados aquélla puede ser el último recurso cuando fracasan sus intentos de resolver la situación a través de la sumisión o evitación del problema.

Aunque, como vemos, la original clasificación de Megargee sobre sujetos subcontrolados y sobrecontrolados ha sido refinada y apoyada por la investigación empírica, es bastante poco probable que estas clasificaciones basadas en factores individuales puedan explicar en sí mismas el desarrollo del delito violento (mucho menos su etiología; en realidad sólo muy indirectamente estas tipologías pueden ser consideradas explicaciones causales de la delincuencia). La cuestión sigue siendo por qué ciertos individuos en ciertas situaciones cometen actos violentos como el asesinato, lo que requiere la combinación de factores personales y ambientales, porque como aseguran Cresswell y Hollin (1994) los factores impredecibles del ambiente pueden ser tan importantes en la determinación del número de fatalidades y captura del agresor, como su competencia, motivación e inteligencia.

Disfunciones prefrontales en asesinos.

RAINE y otros (1994) escanearon los cerebros de 41 asesinos, declarados inocentes por enajenación mental (o que incluso fueron incapaces de asistir al juicio). Estos cerebros se compararon con los de 41 personas normales que formaban el grupo control y que estaban equiparados en sexo y edad a los asesinos.        En este caso se utilizó la tomografía de emisión de positrones (TEP) para medir el metabolismo de diversas regiones del cerebro, entre las que figuraban la corteza prefrontal, es decir, la parte más frontal del cerebro. Además, se le fijaron a las personas escaneadas ciertas tareas que activaran su corteza prefrontal. Entre esas tareas fijamos algunas de tipo visual, ya que la visualización requiere que el sujeto preste atención y esté en actitud vigilante durante un período ininterrumpido, y es, precisamente, la región prefrontal del cerebro la que supervisa esta tarea de vigilancia.

Colores cálidos (por ejemplo, rojo y amarillo) señalizan las áreas en las que el metabolismo de la glucosa es alto o lo es la actividad cerebral, mientras que los colores fríos (por ejemplo, azul y verde) señalizan las áreas de baja actividad.

La diferencia más sorprendente entre los dos grupos se halla en la corteza prefrontal. Los sujetos del grupo control muestran mucha actividad, mientras que los asesinos presentan poca actividad en esa región. Por lo que respecta a la corteza occipital, las imágenes muestran una actividad semejante en ambos casos. Éste área del cerebro que forma parte de la corteza visual está activada porque a ambos grupos se les había fijado tareas visuales.

Podemos pensar que una baja actividad de la corteza prefrontal predispone a la violencia por una serie de razones:  

En el plano neuropsicológico, un funcionamiento prefrontal reducido puede traducirse en una perdida de la inhibición o control de estructuras subcorticales, filogenéticamente más primitivas, como la amígdala, que se piensa que está en la base de los sentimientos agresivos.

En el plano neurocomportamental se ha visto que lesiones prefrontales se traducen en comportamientos arriesgados, irresponsables, transgresores de las normas, con arranques emocionales y agresivos, que pueden predisponer a actos violentos.

En el plano de la personalidad, las lesiones frontales en pacientes neurológicos se asocian con impulsividad, pérdida del autocontrol, inmadurez, falta de tacto, incapacidad para modificar e inhibir el comportamiento de forma adecuada, cosas estas que pueden predisponer a la violencia.

En el plano social, la pérdida de flexibilidad intelectual y de las habilidades para resolver problemas, así como la merma de capacidad para usar la información suministrada por indicaciones verbales que nacen del mal funcionamiento prefrontal, pueden deteriorar seriamente habilidades sociales necesarias para plantear soluciones no agresivas a los conflictos.

En el plano cognitivo, las lesiones prefrontales causan una reducción de la capacidad de razonar y de pensar que pueden traducirse en fracaso escolar, paro y problemas económicos, predisponiendo así a una forma de vida criminal y violenta.

Pese a todo lo dicho, no deben confundirse los términos: ciertamente, hay una asociación entre disfunciones prefrontales y violencia, pero esas disfunciones sólo son una predisposición hacia la violencia; se requiere la existencia de otros factores medioambientales, psicológicos y sociales que potencien o reduzcan esta predisposición biológica.

https://escuelacriminologia.blog/acerca-de-escuela-criminologia/tecnicos-especialistas/master-en-psicologia-criminal/

Los animalistas ya están realizando atentados violentos en España.

La Policía Nacional investiga el incendio que la madrugada del domingo calcinó dos furgonetas de una empresa cárnica en el exterior del matadero, en la parroquia de Granda. Las primeras pesquisas apuntan que podría tratarse de un ataque vinculado a grupos de liberación animal, que ya en los últimos días habrían mostrado su intención de atentar contra empresas dedicadas a la comercialización de productos cárnicos en la región.

http://www.elcomercio.es/gijon/policia-vincula-incendio-granda-terrorismo-animalista-20180626001408-ntvo.html

 

Así imagina Estados Unidos que será el terrorismo dentro de diez años.

Las previsones están recopiladas en el documento JLASS-SP AY16 Situation Update #1 (33º Programa Especial Estratégico Conjunto de Tierra, Aire y Mar) emitido por el Pentágono y entregado a Donald Trump al llegar a la Presidencia, del que Excélsior tiene copia, y donde a través de este tipo de escenarios distópicos hasta 2026, la Unión Américana prepara su estrategia de ciberseguridad y defensa militar para la próxima década.

https://www.vanguardia.com.mx/articulo/como-sera-el-terrorismo-dentro-de-diez-anos-asi-lo-imagina-estados-unidos

 

Indonesia intenta prevenir el terrorismo vigilando las redes sociales.

El embajador de Israel en España replica al Ministro de AAEE.

El embajador de Israel en España, Daniel Kutner, ha respondido a las declaraciones de Dastis señalando que las palabras del ministro no tienen ningún sentido, ya que “no estamos hablando de una manifestación pacífica en la plaza mayor, estamos hablando de una zona de guerra en la que se usan explosivos”.

 

https://www.libertaddigital.com/internacional/oriente-medio/2018-05-15/dastis-dice-que-no-se-puede-utilizar-armas-de-fuego-para-responder-a-las-agresiones-de-hamas-1276618720/